Como profe de idiomas, y autodidacta, he descubierto que hay varios trucos que pueden hacer que aprendas un idioma rápido y desde cero sin morir en el intento.
Aquí te cuento consejos tanto de estudio como de mentalidad, que puedes aplicar para estar seguro de triunfar en tu aprendizaje 🥳
1 – Antes de empezar… encuentra tu motivación
Lo primero que debes hacer, es pensar por qué quieres aprender ese idioma realmente. Si no encuentras una motivación, será dificil ser consistente, y el primer día que te sientes cansado abandones.
Por ejemplo yo me puse a aprender japones porque me gusta el alfabeto y ruso porque me gusta el sonido que tiene, pero realmente no lo necesito, y me duró solo unas semanas la cosa (¡aunque como experiencia está bien!). En cambio italiano (a parte de que es mucho más fácil), lo aprendí porque quería irme a Italia a vivir y trabajar allí durante un tiempo.
Piensa por qué quieres aprenderlo, o cómo lo vas a utilizar. ¿Te gustaría viajar al pais donde lo hablan? ¿Quieres encontrar gente en tu ciudad o por internet con la que practicar? ¿Quieres hacer un blog o un canal de YouTube en ese idioma?
Sea cual sea el motivo, te recomiendo que te pares a pensarlo, y descubrir qué ventajas o qué satisfacción te dará cuando lo puedas hablar. Incluso puedes escribirlo en un post-it y pegarlo en tu escritorio o en tus libros de estudio para esos momentos de flojera.
2 – Piensa cuánto tiempo y cuándo vas a estudiar.
¿Prefieres dedicarle unos minutos cada día? ¿O quizás prefieras hacerlo durante 1 hora 3 días a la semana? ¿O igual te funciona mejor algo intensivo y dedicarle 2 horas al día durante 3 meses?
O en vez de pensar en tiempo, puedes dedicar cada sesión a una unidad de ejercicios o de vocabulario, e ir controlando cuánto tardas, y con ello organizarte mejor.
Lo importante es que te comprometas contigo mismo, y hacer al cabo de la semana al menos varias horas. Si le dedicas sólo unos minutos a la semana, también progresarás pero será más lento y puede que te canses antes si ves que no abanzas. Depende de tí el ritmo que quieras llevar.
Mira o piensa tu horario semanal, bloquea el tiempo que le vas a dedicar, ¡y escríbelo!
Algunas ideas son:
- Hacer una (o media) unidad de ejercicios después / antes del trabajo.
- Mientras voy trabajo en transporte público me miro la lista de vocabulario.
- Mientras salgo a pasear, escucho audios.
- Antes de dormir, me leo una página de un libro fácil, o veo un video de YouTube en ese idioma (esto cuando tengas más nivel)
Hazme caso por favor, y escríbetelo aunque te parezca una tontería. 🤓
Así cuando llegue el momento de ponerte a estudiar no pierdas el tiempo pensando qué puedes hacer. Y evitas ese momento de agobio y de pensar “bueno, ya me organizaré mejor mañana”.
3 – Ten un plan de estudio y de material necesario
No hace falta que te escribas un curriculum extenso de asignatura como los profes, solamente que decidas, qué vas a utilizar para los distintos aspectos del idioma, como:
- Gramática
- Pronunciación
- Vocabulario y frases / expresiones
- Comprensión oral
- Expresión escrita y oral
¿Qué libros vas a utilizar? ¿Cómo vas a memorizar y practicar el vocabulario? ¿Vas a usar videos de YouTube y apps?
No hace falta que sea una decisión para toda la vida, asi que tampoco te agobies, pero al menos intenta hacerte un planning para un mes, y ve cambiando lo que no te funciona.
Como comentaba en el punto anterior, cuanto más estructurado lo tengas, o al menos tengas un libro en el vayas siguiendo unidad por unidad, evitarás el bloqueo por el no saber cómo seguir.
Si no tienes ni idea de por dónde empezar, iré haciendo varios artículos sobre mis libros favoritos para aprender distintos idiomas:
Haz click aquí y descubre mis libros favoritos para aprender FRANCÉS.
— To be continued —


